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Temas globales en el aula

Publicado por: Avalon School
Fecha: noviembre 10, 2017

Temas:
Bachillerato Internacional, Comunicación, Educación, Modelos Educativos, Responsabilidad

Para abordar este tema complejo y polémico creo necesario partir del hombre mismo como valor superior absoluto es decir tener presente el imperativo de respeto en la persona humana.

Es preciso de igual forma considerar al bien común como un eje alrededor del cual se agrupan y se resuelven todos los problemas de la vida humana. Una de las características más significativas del bien común es su contenido pluralista, pues es un bien que alcanza a todos los miembros de la sociedad y los fines que los mismos persiguen.

La violencia real y potencial entre los grupos étnicos, lingüísticos, religiosos y políticos  se han convertido en un asunto cotidiano para la mayoría de las naciones.

En las últimas décadas la rápida comunicación que se establece entre los países, imposibilita a la familia analizar los mensajes que son transmitidos con una gran carga axiológica, que por su puesto, no es neutra; lo que a su vez ha modificado la escala de valores de los individuos que tienen acceso a los medios de comunicación y las redes sociales logrando con esto una pérdida de identidad y una crisis de valores, que a la vez llevan a la masificación de nuestras sociedades y están poniendo al hombre en trance de deshumanización y despersonalización. Los factores que conllevan a la deshumanización de cual se ha hecho mención son:

  1. El espíritu materialista que a pasos agigantados ha ido absorbiendo al hombre, haciéndole olvidar la esencia y naturaleza que existe dentro de él a cambio de valores inferiores e intranscendentes como lo económico y lo que le causa placer.
  2. La acentuada intervención estatal que reduce al mínimo al individuo, interviniendo ya dentro de su esfera fundamental de derechos-libertades, es decir en lo más íntimo de la dignidad de la persona humana.
  3. La técnica que ya no sirve al hombre, sino al contrario lo sujeta a sus exigencias irracionales y destructivas.
  4. La masificación del hombre, perdiéndose así la individualidad del ser humano a cambio de seres uniformes y autómatas.

 

En la vida cotidiana los individuos interiorizan en forma consciente e inconsciente sus referencias familiares, que están en íntima relación con el ambiente social que los rodea y participan además, de la cosmovisión del sector social al que pertenecen.

En relación con el ambiente social para la formación y transmisión de valores adquieren una relevancia particular los medios de comunicación masiva y las redes sociales. ya que cada vez influyen más sobre el individuo y la sociedad en su conjunto promoviendo una serie de normas y valores, como ya se subrayó.

Se entiende así que el individuo recibe su formación medular en el seno de la familia y llega a la escuela con un cúmulo de referencias axiológicas permeadas por los medios masivos. De ahí la singularidad de la internacionalización de los valores.

Por ello considero necesario replantearnos como maestros cuál es el papel que cada uno de nosotros hemos asumido, frente a dicha educación y en especial en la formación de los valores que sirven de base para ese ser humano al cual aspiramos.

La educación de hoy debe preparar seres para trabajar, pero que al hacerlo, trasciendan al trabajo mismo para encontrar en él su profunda significación humana; para capacitar al hombre a vivir en comunidad, y no perderse en la masa; para que participe de un modo activo en la vida y en la búsqueda a los problemas de la sociedad pero haciendo uso de su propio criterio y de su libertad personal.

 

Por supuesto que no pienso en la educación como una mera transmisión de conocimientos, reconozco el papel que la escuela juega en la formación de valores, puesto que a partir de ellos los sujetos nos comprometemos con ciertos principios éticos que nos permiten evaluar nuestras acciones y las de los demás.

En mi labor cotidiana he comprobado que el individuo para ser creativo, pensante y crítico, capaz de enfrentarse al mundo actual y de luchar por aquello en lo que cree, tiene que desenvolverse en un ambiente en donde sean considerados sus derechos y su individualidad, donde se liberen su creatividad, imaginación, espontaneidad, personalidad; por lo que es de vital importancia que el papel del maestro sea el de un colaborador que anime cada una de las actividades y que propicie una atmósfera de cooperación y democracia; en donde se reflexione sobre los medios de comunicación, sus mensajes y el riesgo de perder identidad; en donde se respete la pluralidad pero se sienta orgullo auténtico de sus raíces que después de todo es lo que crea la diversidad que hace a este mundo cada día más asombroso. Tener diferencias es lo que nos hace parecidos. Hay un derecho moral a la diferencia, pero no una diferencia de derechos morales.

Los valores comunitarios han existido, existen y debemos luchar porque perduren, sin que los de los grupos mayoritarios se impongan a los de los minoritarios suprimiendo a estos últimos; importante si cuidar que todos ellos no vayan en contra ni de la dignidad de la persona, ni impliquen un obstáculo al bien común que se persigue, pero nunca permitir que el mundo globalizante los extermine, por ello desde mi punto de vista debemos educar con una ética universalista; universal no porque se empeñe en imponer su criterio al universo entero en cuanto norma externa general, sino porque actúa como la regla privada del sujeto moral consistente en el compromiso de tratar a todos los humanos en igualdad de condiciones. Es decir, es universal aquella moral que en sus pautas de trato al prójimo ni quiere ni puede hacer excepciones. Al contrario: obtiene su fuerza regulativa de la ausencia de excepciones.

La ética universalista se sostiene siempre en la primacía moral del individuo sobre cualquiera de los grupos de afiliación de los que forman parte.